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miércoles, 28 de noviembre de 2012

UN TESTIMONIO DEL GOLPE, 25 AÑOS DESPUES



Un testimonio del golpe, 25 años después (La Paz - La Razón)

El cruento golpe de Estado del 17 de julio de 1980 ha dejado una marca en el boliviano. Uno de ellos recuerda ese día fatídico, que la democracia condenó con cárcel después.

Eduardo Ascarrunz R.
Para La Razón

viernes, 16 de noviembre de 2012

CARLITA RUTILO EN EL RECUERDO(por Lupe Cajías)



Carlita Rutilo en el recuerdo
Por Lupe Cajías - 16/11/2012


Hace un poco, un film mostraba a Carlita Rutilo transitando por la Plaza de Mayo en Buenos Aires con la ilusión de pedir un trabajo a la presidenta Cristina Kichner, transitoriamente al mando de un Estado que no termina de pagar las responsabilidades por las miles de víctimas y las secuelas del llamado “proceso” de las pasadas décadas 70 y 80.

martes, 13 de noviembre de 2012

248 DIAS DE VIGILIA



PLATAFORMA DE LUCHADORES SOCIALES CONTRA LA IMPUNIDAD, POR
LA JUSTICIA Y LA MEMORIA HISTÓRICA DEL PUEBLO BOLIVIANO

¿Quiénes somos?

                           Bolivianos, que durante las dictaduras militares instauradas en nuestro país entre los años 1964 a 1982, hemos luchado desde nuestras organizaciones, estudiantiles, sindicales, académicas,  periodísticas y políticas, por la recuperación de la democracia.

domingo, 21 de octubre de 2012



A 40 AÑOS DE LA DICTADURA FASCISTA DE BANZER

Carlos Soria Galvarro Terán
El movimiento golpista que llevó a Hugo Banzer al poder se innició en Santa Cruz el 19 de agosto de 1971 y culminó en La Paz el día 21. Cuarenta años después vale la pena hacer un recuento de esa etapa, subrayando que los golpes de Natusch en 1979 y de García Meza en 1980, no fueron sino prolongaciones breves, defectuosas y grotescas nacidas de la matriz banzerista.

"Paz, orden y trabajo"
El sacerdote católico y activista en pro de los Derechos Humanos Federico Aguiló, en consonancia con las denuncias del propio Jaime Paz Zamora ante el Tribunal Russell y las de la COB ante la ONU y la OIT, hizo cálculos numéricos bastante bien documentados de lo que fue la represión fascista en aquellos tiempos de poder dictatorial ("Nunca más para Bolivia", Cochabamba, 1993). Las cifras de los siete años de dictadura fascista son escalofriantes y si bien pueden admitir más precisiones, jamás fueron desmentidas:
—Detenidos, 3.059 personas (15% mujeres y 85% varones).
—Residenciados y confinados, 1259.
—Exiliados forzosos, 663
—Torturados, 125 (25 de los cuales no vivieron para contarlo)
—Muertos y desaparecidos en enfrentamientos y masacres, 429. (por lo menos 24 cayeron en la Universidad de Santa Cruz al segundo día de iniciado el movimiento golpista.
—En lo que se llamó la Masacre del Valle de 1974, figuran 78 personas.
—Asesinatos políticos, 39.

sábado, 20 de octubre de 2012



SIGLOS Y DÉCADAS
Roger Cortez Hurtado

El cumplimiento de un nuevo aniversario del histórico repliegue militar a los cuarteles que se dio en nuestro país en octubre de 1982, ha servido para repetir, modificado, el verso del brasileño Alfredo Le Pera quien le puso la letra al tango “Volver”.

“Veinte años no es nada” (treinta para la democracia boliviana) es una sentencia equilibrada cuando se aplica a procesos históricos que parecen arrastrarse cansinamente, en especial cuando se comparan con la agitada y efímera vida de los individuos. Los años continuos de vigencia de un sistema democrático de gobierno son ciertamente breves si se comparan con los casi dos siglos que tiene de fundada nuestra República.

viernes, 12 de octubre de 2012



Principio del formulario
Los guerrilleros del Madidi
Pablo Cingolani

Siempre demoro un proyecto: hacer un estudio en detalle sobre la historia de lo que fue el campo de concentración de Alto Madidi. Antes, mucho antes, de que el actual parque nacional existiera, en un extremo de su territorio (precisamente donde hoy se encuentra el campamento del mismo nombre), se había instalado este sitio de castigo a los opositores políticos. Alto Madidi queda en el municipio de Ixiamas, Norte de La Paz. Ahora hay un caminejo que llega hasta la comunidad de El Tigre; desde allí hay que arribar al lugar a pie.

Hay tres testimonios escritos y publicados sobre el Madidi como cárcel:
1) Alto Madidi. Testimonio de un confinamiento. Ediciones Moxos, La Paz, 1973. Su autor es Germán Vargas Martínez. Incluye el artículo escrito por Ángel Torres: El infierno también se llama Madidi. Semana, Ultima Hora, La Paz, 30 de abril de 1971.

2) Nido de Marigüies. Testimonio de un sobreviviente de la masacre del 20 de agosto de 1971 en la Universidad Gabriel René Moreno y la vida de preso político en el campo de concentración Madidi. Edición del autor, Santa Cruz, 1996. Está firmado por Luis Enrique Mazzone Roca y
3) Fuga de la prisión verde. Alto Madidi: un campo de concentración en la dictadura de Banzer. Edición del autor, La Paz, 2004. La obra corresponde a Jaime Taborga.

lunes, 8 de octubre de 2012



PRONUNCIAMIENTO DE LA PLATAFORMA DE LUCHADORES SOCIALES


¿QUIENES RECONQUISTARON LA “DEMOCRACIA”?

Un 10 de octubre de 1982, es decir hacen exactamente 30 años, un sucesor de las oprobiosas dictaduras de la Seguridad Nacional, el Gral. Guido Vildoso, beneficiario de las prebendas de García Meza (1), entregaba el mando de la República al Dr. Hernán Siles Zuazo, vencedor de las elecciones presidenciales del año 1980.

Los militares golpistas acorralados por el pueblo boliviano y su vanguardia, la clase obrera, la Central Obrera Boliviana, la Federación de Mineros, los combatientes anti-fascistas de izquierda, los campesinos revolucionarios; tuvieron que reconocer su total fracaso y no encontraron otro recurso que entregar el poder a la civilidad entonces representada por el político movimientista Siles Zuazo.

Sabemos muy bien que la democracia no es un bien político ganado o perdido de una vez para siempre y definitivamente, por el contrario la democracia es un largo proceso de construcción que nuestro pueblo ha iniciado apenas en 1982, por eso la llamamos la democracia “formal” la que se alcanzó en la fecha que conmemoramos.

El problema que se plantea a 30 años de esos acontecimientos de iniciación democrática es el de dilucidar cuáles fueron las fuerzas sociales que determinaron la derrota del militarismo fascista dependiente que dominaba dictatorialmente el país durante los 18 años desde 1964 a 1982.

Hoy en 2012, todos aparecen hipócritamente como los “acreedores” de la victoria “democrática”, todos, especialmente aquellos que ni siquiera habían nacido o eran apenas imberbes políticos empíricos, todos, incluso muchos que tuvieron que ver directamente con las dictaduras, aparecen hoy como los “héroes” de la “democracia”.

La Plataforma de Luchadores Sociales, tiene la obligación histórica de poner los puntos sobre la íes y desenmascarar a los impostores que incluso, en algunos casos, fueron como decimos asociados a los regímenes dictatoriales.

La Plataforma de luchadores sociales, la justicia, la memoria histórica del pueblo boliviano, en base a los hechos históricos, puede demostrar con documentación fehaciente que fue el entonces poderoso movimiento político revolucionario de izquierda y el sindicalismo revolucionario, los que enfrentaron y finalmente derrotaron a las tiranías infames de los 18 años de Barrientos, Bánzer, Pereda y García Meza. Fueron los mineros de Siglo XX y Huanuni, las heroicas Amas de Casa mineras, los campesinos de Epizana y Tolata, fueron los combatientes del ELN, los combatientes marxistas-leninistas, los verdaderos socialistas, fueron los héroes olvidados y más que eso hoy, ignorados e incluso reprimidos por los beneficiarios de una democracia que no acaba de completarse; fueron los que, primero, lucharon con las armas en la mano contra el ascenso del fascismo militar dependiente, segundo, enfrentaron valerosa y revolucionariamente al fascismo gobernante y sus persecuciones, sus cárceles, sus torturas, y sus exilios, fueron los que finalmente derrotaron a esas dictaduras infames e hicieron posible una “democracia” formal que en ningún momento reconoció, ni reconoce ese inmenso sacrificio.

La Plataforma de Luchadores Sociales, recuerda esa fecha memorable del 10 de octubre de 1982, no por sus  personeros visibles de la época: Vildoso, Siles Zuazo, Jaime Paz Zamora, etc., que aparecían falsamente como sus “héroes”, sino por la salida definitiva (2) del poder militar fascista dependiente y opresivo de las cumbres del poder.

El 10 de octubre de todos los años que vienen debe constituirse en la fecha de prohibición definitiva de los golpes de Estado reaccionarios y fascistas.

¡¡ El militarismo reaccionario y fascista no puede volver nunca más al poder político en Bolivia!!

Notas.

1.               El General Guido Vildoso, entonces Coronel,  fue beneficiado con el PREMIO A LA LEALTAD, junto a otros militares golpistas, otorgado por la Dictadura de García Meza con 100 000 dólares americanos cada uno. Documento firmado por el dictador en fecha 10 de junio de1981. “El Militarismo Boliviano” Pág.  436.
2.               Será definitiva la salida del militarismo fascista de las cumbres del poder, siempre y cuando el pueblo revolucionario así lo disponga.

La Paz, Octubre del 2012


POR LA PLATAFORMA DE LUCHADORES SOCIALES.

Julio Llanos Rojas PRESIDENTE, Jorge G. Peláez Rivero VICE-PRESIDENTE, Victoria López SECRETARIA GENERAL, Jorge Echazú ASESOR, Rosemary Alcon STRIA. DE HACIENDA, Constantino Lima, Cesar Villca, Néstor Choque STRIA. DE ORGANIZACION, José Tirado Cruz, Cinthya Aillon Bernal STRIA. DE PRENSA

domingo, 23 de septiembre de 2012






MANIFIESTO DE LOS EX-PRESOS Y PERSEGUIDOS POLITICOS DE LAS DICTADURAS FASCISTAS
 
Se viene orquestando la realización de uno de los atentados más nefastos e infames contra la memoria histórica del pueblo boliviano y sus masas trabajadoras revolucionarias y anti-fascistas:

¡¡En Bolivia no habría existido un ciclo de dictaduras militares fascistas!!

El gobierno del c. Evo Morales, mediante su Ministerio de “Justicia”, viene cometiendo uno de los errores mayúsculos que puede manchar definitivamente todo el presente proceso de cambio que ha surgido precisamente por el sacrificio y la lucha heroica de miles de revolucionarios bolivianos que por más de medio siglo combatieron  contra el MNR, las dictaduras militares y el neoliberalismo.

Burlándose sangrientamente de miles y miles de perseguidos, encarcelados, torturados y exiliados políticos, el Ministerio de “Justicia” a cargo de abogadillos imberbes, tinterillos desmemoriados e ignorantes, ha emitido miles de “resoluciones” infamantes en las que descalifican totalmente nuestras pruebas fehacientes de prisión, persecución, tortura y exilio, delitos  que se cometieron por parte del Estado oligárquico en las dictaduras más oprobiosas de toda la historia de Bolivia.

El proceso de la llamada “evaluación y calificación” estuvo caracterizado por una irresponsabilidad imperdonable y sin límites. Se procedió con la exigencia de presentar pruebas que eran imposible conseguirlas, se negó en forma arbitraria todo indicio conducente a probar las causales de resarcimiento. En fin se cometieron incontables errores de apreciación que dieron como resultado la DESCALIFICACIÓN  DE SEIS MIL PRESOS, PERSEGUIDOS, TORTURADOS Y EXILIADOS en las más sangrientas de las dictaduras de la llamada «Doctrina de la Seguridad Nacional» y la famosa y muy conocida «Operación Cóndor» que coordinaba a nivel sub-regional del Cono Sur la actividad terrorista de los gobiernos militares de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay y Bolivia, hechos y fenómenos que, indudablemente no conocen ni por el forro nuestros eventuales evaluadores.

Se ha concluido con la facción de una ridícula lista de unas 200 personas que presumiblemente habrían cumplido todos los requisitos exigidos por la Ley, sus modificaciones y sus reglamentos. Es pues urgente que se conozcan los nombres de esos “privilegiados” que habrían tenido la capacidad de derrocar una dictadura fascista.

Las diversas resoluciones de descalificación de seis mil solicitantes constituyen una “prueba” para que la derecha fascista NIEGUE  la existencia de dictaduras fascistas y militares en Bolivia. Según las conclusiones que se pueden extraer, todos los testimonios de prisión por largos años, las persecuciones sañudas proclamadas públicamente por las dictaduras, las torturas inhumanas practicadas con presos ancianos. mujeres y niños, así como los larguísimos exilios, constituyen un “INVENTO” de los solicitantes.

Señores del Gobierno:

¡No vamos a tolerar semejante infamia! ¡No vamos a tolerar que se nos llame impostores!

Los evaluadores deberán obligatoriamente iniciar los procesos penales que corresponden, pues según sus conclusiones nuestras pruebas son “falsas”. (D. S. 28015 de 22 de febrero de 2005. Artículo 7, inciso f)

En nombre de todos los ex-presos, perseguidos, torturados y exiliados políticos por parte de las dictaduras militares fascistas, tenemos a bien dirigirnos a la opinión pública nacional  a través de este manifiesto para expresar nuestra profunda preocupación en cuanto se refiere al incumplimiento de la Ley de la República  No. 2640 de 11 de marzo de 2004 y su Decreto Reglamentario No. 28015 de 22 de febrero de 2005.

Nuestras organizaciones recuerdan cada 4 de noviembre, cada 17 de julio y cada 21 de agosto como aniversarios de las asonadas fascistas protagonizadas por los dictadores René Barrientos, Hugo Bánzer Suárez y Luís García Meza así como su máximo operador y lugarteniente Luís Arce Gómez, que sumieron al pueblo boliviano en un mar de sangre en cada una de esas fechas memorables de resistencia popular y masacres genocidas.

Barrientos se encarnizó con los mineros en Huanuni, Catavi y Siglo XX, la noche de San Juan; Bánzer, inauguró los campos de concentración famosos por sus aberraciones inhumanas como Chonchocoro, Viacha. Achocalla, Madidi, Coati, etc.; García Meza, asaltando violentamente la sede de la Central Obrera Boliviana donde fueron asesinados cobardemente los patriotas Marcelo Quiroga Santa Cruz, Carlos Flores Bedregal y Gualberto Vega Yapura (uno de los DESCALIFICADOS), asaltando igualmente el Palacio de Gobierno y apresando a la Presidente Lidia Gueiler y su gabinete, cometiendo toda una serie de asesinatos y violaciones múltiples a los derechos humanos.

Todo el llamado ciclo militar que se inaugura con el golpe del 4 de noviembre de 1964, por parte de René Barrientos Ortuño, continúa con Bánzer Suárez y culmina con García Mesa,  constituyó un verdadero manto negro de luto que cubrió la vida y la existencia del pueblo boliviano. Fueron 18 años de resistencia heroica del pueblo y sus organizaciones políticas y sindicales las que representadas por los actuales peticionarios, combatieron en condiciones sumamente difíciles la arremetida genocida del fascismo.

Las generaciones jóvenes no conocen la historia porque el neoliberalismo, que se apoderó de una democracia por la que jamás luchó y por el contrario fue cómplice de las dictaduras, sometió a los pueblos a una amnesia provocada por sus medios de comunicación corruptos que no hacen otra cosa que tergiversar la historia y hacer pasar los crímenes de las dictaduras como virtudes democráticas. Así transformaron a un dictador asesino en “demócrata” en el caso de Bánzer Suárez. Nos corresponde pues recordar a los “olvidadizos” que la democracia relativa que se abre trabajosamente por obra de los movimientos sociales revolucionarios tuvo como antecedente inmediato nuestra lucha sacrificada y victoriosa en los años terribles de la represión, el asesinato y la persecución sañuda.

La “democracia” del neoliberalismo que duró 15 largos años, significó desocupación, despidos, relocalizaciones, privatizaciones, capitalizaciones y otros atentados contra la Patria y los derechos de los pueblos y las clases oprimidas. También enfrentamos a esos enemigos de clase y junto con las nuevas generaciones derrotamos a sus expresiones políticas como el MNR en el recordado y glorioso octubre-17 de 2003. Sus protagonistas principales recibieron justamente el reconocimiento oficial y el resarcimiento por los daños sufridos. Del mismo modo, nosotros los reprimidos de las dictaduras fascistas militares exigimos igual trato.

Hay quiénes piensan que la historia de Bolivia comienza en el 2005 cuando resultó victorioso en la urnas el c. Evo Morales y su organización el MAS. No es así, la lucha es milenaria, comenzó con las insurrecciones indígenas del siglo XVIII, las luchas de independencia que le siguieron en el siglo XIX, las luchas republicanas anti-oligárquicas, etc., que constituyen la historia larga, después viene la historia media que comprende precisamente nuestras luchas sagradas del siglo XX y finalmente la historia corta que comienza con el nuevo siglo y que nos tiene otra vez como protagonistas pero sin tener la oportunidad verdadera de contribuir a su profundización y su victoria definitiva.

En nombre de los militantes políticos conocidos, perseguidos  desde hacen por lo menos 40 años, encarcelados, desterrados, confinados, torturados, exiliados y finalmente asesinados o desaparecidos por las dictaduras, exigimos la nulidad completa del falso proceso de evaluación, desconocemos la validez de la Comisión Evaluadora y que se disponga la investigación en aquellos casos en los que la duda sea razonable.

Finalmente, nos dirigimos a la opinión nacional, a las nuevas generaciones, a aquellos que no tienen idea de lo que significa enfrentar y vivir los largos años de dictadura militar-fascista, a fin de que tomen conciencia y apoyen aunque sea moralmente nuestros justos pedidos que como hemos explicado ya han sido reconocidos por una Ley del Estado y sus reglamentos, que sin embargo no podemos lograr su cumplimiento verdadero.

La información que se ha hecho pública por parte de la escolina Ministra de “Justicia”, Nilda Copa, expresa que el proceso de evaluación ya ha concluido y que en octubre se “cancelará” la indemnización a los 200 privilegiados.

Es preciso que esas “autoridades” sin ningún mérito, sepan que ese octubre verá a miles de revolucionarios víctimas de la violencia política llenar la Asamblea Plurinacional impidiendo que se consuma el atentado criminal contra la historia revolucionaria de Bolivia.

Estamos comprometidos con el proceso de transformaciones profundas que han conseguido las clases y las naciones oprimidas, nos sentimos legítimamente parte integrante de esos grandes esfuerzos y no por oportunismo que se manifiesta en algunos “masistas” de última hora, sino por convicción profunda en el triunfo de las aspiraciones históricas del pueblo boliviano.


La Paz,  Bolivia, Julio 30 de 2010.







Víctimas de la dictadura y de la democracia

Viviana Villarroel Vacaflor
La paradoja y la contradicción se manifiestan a diario, sin reparos. Su presencia es lacerante y desgarradora, pero casi como un paradójico “homenaje” a la contradicción, pasa casi desapercibida.

La muerte de la luchadora social Domitila Chungara (1937-2012) es un ejemplo de estas paradojas. El 13 de marzo, mientras la ex dirigente de las amas de casa mineras moría, otros luchadores sociales ingresaban en huelga de hambre en el Ministerio de Justicia e instalaban una vigilia que al terminarse de escribir esta columna (miércoles 21) había sido reprimida, pero no levantada. La represión ocurrió el día 21, exactamente 32 años después de la tortura y asesinato de Luis Espinal Camps, sacerdote jesuita víctima de la dictadura.

Tras la muerte de Domitila llegaron reconocimientos que no disfrutó en vida. El 14 de marzo, el Presidente Evo Morales impuso, de manera póstuma, el Cóndor de los Andes, y declaró: “la compañera Domitila siempre será para una profunda reflexión de las futuras generaciones. Gracias a ella somos autoridades electas, presidentes, gobernadores, asambleístas, alcaldes, porque el grupo de personas, compañeras y compañeros, enfrentaron la dura situación aquellos tiempos, y nosotros somos de las nuevas generaciones que no hemos vivido las dictaduras militares, aunque un poco de jovenzuelo, adolescente, escuchaba por los medios de comunicación, ¡qué dramática era la lucha cuando había golpes de Estado! Y por eso decir a todas las autoridades, electas especialmente, nos debemos a Domitila, y a ese grupo de hombres y mujeres que dieron una dura batalla cuando querían acallar al pueblo boliviano”.

Paradojas y contradicciones: mientras el Presidente discurseaba, una parte de “ese grupo de hombres y mujeres que dieron una dura batalla cuando querían acallar al pueblo boliviano”, mantenía, y aún mantiene, una protesta para pedir el cumplimiento de la Ley 2640, promulgada el 2004, y que instruye el pago de una indemnización a las víctimas de la dictadura.

El 21 de abril de 2006, ATB informó que un representante del Ministerio de Justicia había estimado que para octubre de ese año se tendría aprobado un decreto con la lista de beneficiarios para el pago respectivo. La misma red comunicó el 20 de agosto de 2010 que la falta de presentación de requisitos legales impedía a más del 95 por ciento de las víctimas de los periodos dictatoriales de 1964 a 1982 beneficiarse con el resarcimiento.

Ocho años después de promulgada la ley, el director de Comunicación del Ministerio de Justicia, Julio Peñaloza, declaró que “la demanda que involucra a 1.700 personas calificadas suma $us 17 millones, dinero que no está presupuestado y no está contemplado en la Ley Financial de este año” (Los Tiempos, 19 de marzo 2012).

Tuvo que llegar la muerte para que Domitila reciba el homenaje oficial, el de instituciones y el de la sociedad. A su muerte, casi como un recordatorio enviado para reconocer a este grupo de personas, le siguió, el martes 20, la de Gladys Oroza de Trujillo, madre de José Carlos Trujillo Oroza, desaparecido durante la dictadura de Hugo Banzer.

¿Tendrán que sobrevenir otras muertes para que se repare en algo el daño sufrido? Constancio Luna, otra víctima, ahora en la vigilia del Prado, declaró el lunes 19 a la Red Uno: “soy un hombre cadáver andante, por las torturas. He estado escondido durante el Gral. René Barrientos, después estuve un año y medio en la ciudad de las piedras, escondido, prácticamente un verdadero cavernícola… Escondido del gobierno de Luis García Meza Tejada… Yo he sido víctima de ambos”.

El Gobierno no cumple la Ley 2640, y la sociedad, que también tiene un pendiente con estas personas, mira y cuestiona, porque la protesta interrumpe la actividad normal, y no repara –no reparamos– en que las víctimas de la dictadura se han convertido ahora en víctimas de una democracia de agradecimientos tardíos, condecoraciones póstumas y compromisos incumplidos.

La autora es docente de Literatura y Lenguaje