Mostrando entradas con la etiqueta Represión Policial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Represión Policial. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de enero de 2013

¡¡ 15 DE ENERO DE 2013 DIA DE LA DIGNIDAD CONTRA LA IMPUNIDAD!!



¡¡15 DE ENERO DE 2013 DIA DE LA DIGNIDAD CONTRA LA IMPUNIDAD!!

El 15 de enero de 1981 durante la dictadura de Luis García Meza ocho dirigentes del Movimiento de  Izquierda Revolucionaria (MIR): Ramiro Velasco, Luis Suárez, José Gonzalo Reyes, Ricardo Navarro, Artemio Camargo, Arcil Menacho, Gonzalo Barrón y Jorge Baldivieso, junto a Gloria Ardaya, se encontraban reunidos en una casa de la calle Harrington de Sopocachi, organizando la resistencia y analizando las medidas económicas aprobadas días antes por la dictadura militar, donde fueron intervenidos y asesinados por paramilitares de la dictadura. Gloria Ardaya fue la única sobreviviente de la matanza.

domingo, 23 de septiembre de 2012



Víctimas de la dictadura y de la democracia

Viviana Villarroel Vacaflor
La paradoja y la contradicción se manifiestan a diario, sin reparos. Su presencia es lacerante y desgarradora, pero casi como un paradójico “homenaje” a la contradicción, pasa casi desapercibida.

La muerte de la luchadora social Domitila Chungara (1937-2012) es un ejemplo de estas paradojas. El 13 de marzo, mientras la ex dirigente de las amas de casa mineras moría, otros luchadores sociales ingresaban en huelga de hambre en el Ministerio de Justicia e instalaban una vigilia que al terminarse de escribir esta columna (miércoles 21) había sido reprimida, pero no levantada. La represión ocurrió el día 21, exactamente 32 años después de la tortura y asesinato de Luis Espinal Camps, sacerdote jesuita víctima de la dictadura.

Tras la muerte de Domitila llegaron reconocimientos que no disfrutó en vida. El 14 de marzo, el Presidente Evo Morales impuso, de manera póstuma, el Cóndor de los Andes, y declaró: “la compañera Domitila siempre será para una profunda reflexión de las futuras generaciones. Gracias a ella somos autoridades electas, presidentes, gobernadores, asambleístas, alcaldes, porque el grupo de personas, compañeras y compañeros, enfrentaron la dura situación aquellos tiempos, y nosotros somos de las nuevas generaciones que no hemos vivido las dictaduras militares, aunque un poco de jovenzuelo, adolescente, escuchaba por los medios de comunicación, ¡qué dramática era la lucha cuando había golpes de Estado! Y por eso decir a todas las autoridades, electas especialmente, nos debemos a Domitila, y a ese grupo de hombres y mujeres que dieron una dura batalla cuando querían acallar al pueblo boliviano”.

Paradojas y contradicciones: mientras el Presidente discurseaba, una parte de “ese grupo de hombres y mujeres que dieron una dura batalla cuando querían acallar al pueblo boliviano”, mantenía, y aún mantiene, una protesta para pedir el cumplimiento de la Ley 2640, promulgada el 2004, y que instruye el pago de una indemnización a las víctimas de la dictadura.

El 21 de abril de 2006, ATB informó que un representante del Ministerio de Justicia había estimado que para octubre de ese año se tendría aprobado un decreto con la lista de beneficiarios para el pago respectivo. La misma red comunicó el 20 de agosto de 2010 que la falta de presentación de requisitos legales impedía a más del 95 por ciento de las víctimas de los periodos dictatoriales de 1964 a 1982 beneficiarse con el resarcimiento.

Ocho años después de promulgada la ley, el director de Comunicación del Ministerio de Justicia, Julio Peñaloza, declaró que “la demanda que involucra a 1.700 personas calificadas suma $us 17 millones, dinero que no está presupuestado y no está contemplado en la Ley Financial de este año” (Los Tiempos, 19 de marzo 2012).

Tuvo que llegar la muerte para que Domitila reciba el homenaje oficial, el de instituciones y el de la sociedad. A su muerte, casi como un recordatorio enviado para reconocer a este grupo de personas, le siguió, el martes 20, la de Gladys Oroza de Trujillo, madre de José Carlos Trujillo Oroza, desaparecido durante la dictadura de Hugo Banzer.

¿Tendrán que sobrevenir otras muertes para que se repare en algo el daño sufrido? Constancio Luna, otra víctima, ahora en la vigilia del Prado, declaró el lunes 19 a la Red Uno: “soy un hombre cadáver andante, por las torturas. He estado escondido durante el Gral. René Barrientos, después estuve un año y medio en la ciudad de las piedras, escondido, prácticamente un verdadero cavernícola… Escondido del gobierno de Luis García Meza Tejada… Yo he sido víctima de ambos”.

El Gobierno no cumple la Ley 2640, y la sociedad, que también tiene un pendiente con estas personas, mira y cuestiona, porque la protesta interrumpe la actividad normal, y no repara –no reparamos– en que las víctimas de la dictadura se han convertido ahora en víctimas de una democracia de agradecimientos tardíos, condecoraciones póstumas y compromisos incumplidos.

La autora es docente de Literatura y Lenguaje

martes, 18 de septiembre de 2012




                            MUY URGENTE MINEROS DE COLQUIRI‏
 Arturo D. Villanueva I.


18/09/2012
Descripción: https://bay002.mail.live.com/mail/clear.gif
Compañeros:

Acabando de anoticiarnos de la brutal y cobarde agresión y arremetida que sufrieron mineros asalariados a manos de "cooperativistas" mineros (que ironía de denominativo que trasluce exactamente todo lo contrario de lo que significa), acudo a ustedes en vista de la enorme gravedad de dichos acontecimientos que eventualmente podría desencadenar hechos absolutamente indeseados para el país y el proceso que encaramos los bolivianos, pero lo que es peor derivar en situaciones regresivvas que debemos evitar.

Como seguramente todos coincidiremos, los actos producidos en las puertas de la ex sede de la COB en la ciudad de La Paz, es muy probable que puedan desencadenar otros actos de violencia en busca de reparación y respuesta que no contribuirán a la solución de uno de los conflictos más graves que resultan de la pugna por explotar y extraer la riqueza de los minerales, pero que además está dando lugar al enfrentamiento, la disputa y una lucha sin cuartel en el que se mezclan cooperativistas, asalariados mineros, empresas transnaciodnales, comunidades campesinas e indigenas y pueblos en todos los lugares donde esa riqueza natural se presenta.

Como bolivianos, no podemos quedar indiferentes y no podemos permitir que se produzca una ola de violencia y sangre, cuyos resultados trágicos todos los conocemos. Este es el momento de pronunciarnos, antes que el descenlace de los acontecimientos nos lleve por delante y ponga en riesgo el enorme esfuerzo, sacrificio y esperanza que hemos depositado para salir adelante y refundar nuestra sociedad y nuestro Estado.

Es momento de demandar al Presidente Evo Morales y su gobierno, que ha llegado la hora de que DEFINA CLARAMENTE SU CURSO Y SEÑALE EL RUMBO QUE DEBE TOMAR EL PROCESO PARA ESTAR EN CONSONANCIA CON LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO Y CON EL MANDATO DE CONSTRUIR EL ESTADO PLURINACIONAL Y UNA SOCIEDAD SOCIALISTA COMUNITARIA PARA VIVIR BIEN EN ARMONIA CON LA NATURALEZA.

Ya no es posible admitir ni soportar soluciones supuestamente "salomónicas", que bajo el argumento de conciliar y equilibrar disputas por el derecho de expotación de los recursos mineros, en realidad ocultan y socapan los más salvajes intereses extractivistas que provocan enfrentamientos entre bolivianos, contaminan la tierra y el medio ambiente, provocan severos daños socio ambientales e inclusive son favorecidos con medidas que otorgan tratos preferenciales que no contribuyen en absoluto a ordenar y regular económica, social ni ambientalmente la actividad minera; sino, todo lo contrario, impulsan iniciativas totalmente en contra de una relación armoniosa con la naturaleza y entre los sectores sociales que intervienen en ese tipo de actividades.

El cooperativismo minero, que todos sabemos está muy lejos de cumplir sus principios y más bien ha contribuido a reestablecer las relaciones de explotación y de servidumbre mas salvajes que solo favorecen a unos pocos "titulares" de los grupos conformados; debe saber que BOLIVIA ya no está dispuesta a permitir ni tolerar que un conjunto de bolivianos, a título de sector social que respalda el proceso y el gobierno, en realidad constituya un sector que AMENAZA (con su violencia y el acceso a la dinamita) DESTRUIR EL PATRIMONIO NATURAL Y MINERAL DE TODOS LOS BOLIVIANOS, LAS COMUNIDADES CAMPESINAS Y ORIGINARIAS, LOS RECURSOS HIDRICOS (...), PERO SOBRE TODO EL PROCESO DE CAMBIO Y TRANSFORMACIÓN DEMOCRATICO CULTURAL EN EL QUE EL PUEBLO HA EMPEÑADO TODA SU ESPERANZA.

La cobarde y violenta arremetida de los cooperativistas mineros, ya no puede ser vista en el marco de una disputa sectorial y, mucho menos, como resultado de una manifestación y una marcha a la que tienen legítimo derecho todos los sectores sociales; sino mas bien como un acto de provocación y alevosía que se basa en la percepción equivocada de aquellos bravucones que atenidos a su fuerza, su tamaño o su poder económico, pueden realizar cualquier tipo de tropelías. En este caso, el tamaño de su agresión y alevosía, debe estar en directa relación con el tipo de respuesta que el gobierno está obligado a realizar, salvo que una vez más esté dispuesto a extraviar el rumbo y, lo que es peor, quedar a expensas y sometido al chantaje y la violencia de quienes lo único que buscan es continuar esquilmando y explotando los recursos naturales, de sus propias comunidades y de sus propios coterraneos.

Propongo que nos manifestemos y hagamos llegar nuestro criterio al gobierno nacional. Un fuerte abrazo,

Arturo D. Villanueva I.